martes, 8 de julio de 2008

Boleteo



Se impuso la moda, en casi todos los estratos (!!!), de invitar a un sencillo acto social (piñata, primera comunión, matrimonio, grado) con una tarjeta que dice “lluvia de sobres”.
Nada más grosero que eso, quienes formulan esta clase de invitaciones juran que están “in” sin darse cuenta de que (ojo, sí va acá el "de que") están mostrando una pésima educación. Eso ya no es una tarjeta sino una boleta extorsiva, donde quien la recibe no sabe cuánto dinero estará bien o será presentable, dar.
No faltarán quienes digan que es mejor dar dinero que ponerse en la tarea de buscar un regalo acorde al presupuesto y al agasajado, es decir, que resulta más cómodo que el homenajeado se compre lo que quiera con la sumatoria de lo recibido en los sobres. Pues no, insisto que es mañé, corroncho, vulgar, de mal gusto, pedirle plata a la gente con el “inocente” expediente de una tarjeta de invitación. Suena eso como si quisieran que les pagáramos la fiesta, como si no tuvieran con qué, es, en resumidas cuentas, una “pelada de cobre”.
Así nos cataloguen de anticuados, pensamos que las buenas maneras son intemporales, siempre han existido, en todas las épocas; y no es lo mismo que a uno atrevidamente le pidan plata para una fiesta, a que uno demuestre el afecto o la consideración comprando y obsequiando algo, así sea un bocadillo veleño. Desde acá le doy un nó rotundo a esa clase de invitaciones, no recibo ninguna. Atrevidos!

lunes, 7 de julio de 2008

Espumas


La euforia de los colombianos ya es legendaria, proverbial. No son pocas las veces en que lo hemos visto, por ejemplo, en el fútbol, cuando le ganamos con el 5-0 a Argentina sentimos y gritamos a pleno pulmón que teníamos el mejor equipo del mundo en toda su historia.

La euforia es ese estado de catarsis, de ebullición, de Alka Seltzer, que nos invade cuando se nos exita el amor y el orgullo patrio. Eso no es malo, por el contrario: buenísimo para construir identidad, nacionalismo, para consolidar afectos y emociones alrededor de lo nuestro.

Lo malo es cuando de esos amores de efervescencia - como los noviazgos de adolescentes - surgen decisiones no muy bien pensadas que pueden desgraciarnos la vida después.

Hay varios otros casos, como cuando ante la emoción que a muchos produjo el carcelazo del exalcalde Ramiro Suárez, la mayoría se volcó a votar en favor de la morena que actualmente ocupa - no ejerce - la alcaldía de Cúcuta. Y ahora los colombianos, con el mismo pálpito, estamos pidiendo que Ingrid sea la presidenta del país. Señores, cordura por favor!

sábado, 5 de julio de 2008

Como cocodrilos

"Difícil creer en lágrimas de mujer: mientras lloran están planeando engaños y venganzas"
Proverbio medioeval

Doble filo

"La mujer reconcilia al hombre con la vida; porque es portadora de vida y de grandeza, ... pero también puede ser portadora de muerte y destrucción"
Monseñor Augusto Trujillo Arango

Por fuera?



"El presidente Chávez lo ha propuesto, y nosotros lo aceptamos para que lo firmemos el 11 de julio, para que las dos patrias comiencen la tarea de tener un ferrocarril por el Caribe, y un ferrocarril por los llanos orientales'', que irá hacia la frontera entre Colombia y Ecuador, ha dicho el presidente Uribe en su consejo comunal de hoy en Caldas.

Dos grandes ferrocarriles constituirán a fuuturo los principales ejes viales colombovenezolanos (es incomparable la tarifa de fletes férrea con la de camión), con ello Cúcuta por primera vez - y para siempre? - no será el eje de la integración entre los dos países. Más nos vale que nuestros líderes (?) gremiales y económicos vayan pensando en un Plan B para esta ciudad.

Cura volador



Un remolcador encontró en alta mar el cuerpo de un sacerdote católico brasileño desaparecido en abril, cuando trataba de batir un récord de vuelo con globos de fiesta, dijo el viernes la petrolera estatal de Brasil, Petrobras.
Los restos del cura Adelir Antonio de Carli, que tenía 42 años, fueron ubicados a unos 100 kilómetros de la costa y 1.100 kilómetros al norte de su punto de partida. El sacerdote, usando 1.000 coloridos globos de fiesta, pretendía volar en dirección al oeste, tierra adentro, pero fue desviado por los vientos hacia el mar y el último contacto con su teléfono celular lo realizó al día siguiente de partir.
El cura pretendía permanecer más de 19 horas en el aire y, con su aventura, recaudar fondos para la Pastoral de Carreteras de la ciudad de Paranaguá, donde residía, que fundamentalmente asiste a camioneros.

viernes, 4 de julio de 2008

Incontinentes


Una de las reglas de oro de la caballerosidad es tener mala memoria de lo que haya sucedido en la intimidad con una dama; vale decir, un hombre jamás debe contarle a nadie, a nadie, a nadie, sus experiencias de catre con su novia, amiga o, menos, su esposa.
Y no son pocos los que la rompen, a veces se encuentran “hombres” que se ufanan de haberle hecho esto o aquello a una chica, con lo que están forjando no sólo una pésima imagen sino que pronto terminan solos. Es más, acá sí que se ve materializado aquel aforismo que dice que “la lengua es castigo del ….”; de hecho conocemos un par de señores que con su maledicencia desgarraban virtudes femeninas y vinieron a pagarlo bien caro con sus hijas.
Por el contrario, el hombre discreto es altamente confiable y se encargan ellas mismas de recomendárselo a sus propias amigas. Alguna vez un fanfarrón – hasta impotente será – hacía alarde de sus proezas de cama con fulana, zutana, perenceja, mengana, etc, etc, delante de un buen amigo mío, quien hastiado y asqueado del personaje le preguntó “Ala, y vos a quién saliste tan promiscuo, a tu papá o a tu mamá?”
Pues bueno, eso, tan criticable en cualquier hombre, es ahora muy común entre las mujeres, son ellas las que con gran desparpajo cuentan a quien las escuche sus acrobacias en el lecho, con lo que pareciera que creyeran mostrarse audaces y atractivas ante los ojos masculinos. Nada más equivocado, pues hasta las putas putas saben lo importante que es simular virginidad.
No quiere esto decir que deban necesariamente mostrarse mojigatas, para nada, bien pueden expresar sus opiniones y decir lo que les agrada en materia sexual, pero otra cosa es contar lo que le hicieron a alguien. Podemos hasta casarnos con divorciadas con varios hijos, pero que nos hagan sentir que somos los primeros. No dudamos en recomendarles mayor continencia verbal, les iría mejor.