
Vamos por la vida como ausentes, habitados y animados por imágenes. Hacemos responsable de nuestra felicidad a la idea de que todo será perfecto aquel mágico día cuando lo que soñamos y deseamos se haga realidad.
Andamos separados DEL PRESENTE, DEL AHORA MISMO, DEL AHORITA. Pero si poseer sueños y luchar por nuestras metas es imprescindible, es esencial que mientras lo hagamos también vivamos plenamente.
Disfrutar los actuales instantes, gozar de las buenas cosas y de las buenas personas que nos rodean, que están con nosotros, que nos acompañan, que aunque no lo veamos colaboran a esa felicidad que tanto buscamos.
Sí no es ahora, ¿cuándo?.... ¿vamos a esperar a que tengamos 80?.... Necesitamos ser felices ahora, entre pequeños momentos y entre pequeños detalles. No permitamos que los “luego” o los “más tarde” o los “mañana” nos atrapen en el cuarto oscuro de la ansiedad.
VALOREMOS CADA MOMENTO. Abracemos con alegría esa comida con la familia, la sonrisa de un ser querido, esa película que presentan en la tele esta noche, esa blusa nueva que pudiste comprarte, aquella brisa fresca que llega por las tardes o al amigo que vino a visitarte a los años.
EL TIEMPO ES UN CORRECAMINOS Y NO ESPERA POR NADIE. Empecemos a gozar hoy, son los instantes de alegría los que hacen la felicidad.
BASTA de vivir de imágenes, basta de esperar hasta que algo inmenso pase, hasta que el milagro se cumpla, hasta que te enamores, hasta que encuentres el trabajo perfecto, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que pierdas esas libras, hasta que ganes la lotería, hasta el próximo año o hasta la próxima estación.
No dejes que la muerte llegue y te agarre esperando. "Esfuérzate por ser ya!
* Colaboración de Yaneth Chacón