lunes, 8 de septiembre de 2008

Con la cédula


La primera gran obra que emprende San Simón, la concesionaria que cobra el peaje en la autopista internacional que une a Colombia con Venezuela, son sus propias casetas para el recaudo de dicha contribución. Eso demuestra que agarraron semejante negocionón sólo con la cédula, no tenían ni para las casetas.


Así las cosas, no debemos hacernos muchas ilusiones con las grandes obras anunciadas. Y pensar que tuvimos cerrada la frontera casi dos meses en protesta por semejante adefesio y todo para nada. Cómo es posible que personajes que se dan el lujo de poner un peaje en un sitio donde jurídicamente no tiene cabida, y que además les rechazan a los turistas su moneda, con nuestro dinero primero monten su propio entable porque ni en eso invirtieron?

domingo, 7 de septiembre de 2008

Década de atraso


Por encontrar que se trata de una perfecta síntesis de la situación venezolana, nos permitimos reproducir apartes de la columna de prensa de Antonio Sánchez García, periodista de ese país.


“Será un amargo despertar. Y ni siquiera sabemos si luego de esta homérica borrachera tendremos algo más entre las manos que esta sorpresa de espanto. No se me ocurre otra imagen más descriptiva que la de los borrachos sentados al borde de la carretera, sorprendidos por el terrible accidente que acaban de provocar, entre la chatarra humeante, la sangre derramada, los llantos desesperados de los pobres inocentes empujados a la tragedia. En la bruma de su deshilvanada conciencia el horror de un futuro incierto.

Diez años de la más insólita irresponsabilidad y la más ominosa inconsciencia. Dos cifras inolvidables para la borgiana historia de nuestra infamia: setecientos cincuenta mil millones de dólares y 120 mil homicidios. En el balance del haber, nada. Ni una sola gran obra pública, carretera, represa, escuela, universidad. Nada de que enorgullecernos. Una sola comparación avergonzará por siempre la miserable ejecutoria del gobierno más inepto, corrupto y desalmado de nuestra historia: en ese mismo lapso el general Pérez Jiménez le cambió la faz a Caracas, construyó la mayor obra de ingeniería vial, levantó centros habitacionales monumentales y puso en pie una de las más esplendorosas obras de arquitectura universal: la ciudad universitaria. De este gobierno sólo sobrevivirán las ruinas de unos zarrapastrosos módulos misioneros.

Ni siquiera restos de algún renacimiento espiritual. El país se ha revolcado en el estercolero de su infamia. Se ha rendido a la seducción de un narcisista megalomaniaco, ignorante, zafio y brutal, mostrando su propia miseria moral. Una parte de la población ha aceptado prostituirse, uniformarse y venderse por un plato de lentejas. Mientras otra parte ha caído en trance cataléptico a cambio del consentimiento de algunos bienes con que mantener las aspiraciones de siempre: un carro, dólar preferencial, la ilusión de mantener el status de su alienación, gasolina gratuita.”
Qué opinan?

Cinco sentidos



Nacemos con los cinco sentidos elementales y, en promedio, la misma cantidad de neuronas, eso nos coloca en igualdad de condiciones en el partidor de la carrera. Sin embargo existen sentidos adquiridos – vale decir, resultado de la cultura recibida – que nos ubican en una jerarquía social determinada. Son ellos, en orden alfabético:
El sentido del buen gusto. Es el que nos permite vestirnos de manera cromáticamente armoniosa (no necesariamente costoso), escuchar buena música según la ocasión (no llevar a alto volumen rancheras en el carro, por ejemplo); seleccionar buenas películas, comidas, vinos, libros, etc.
El sentido de la elegancia. Este sentido está íntimamente ligado con el anterior pero está algo más arriba y atiende lo relacionado con las buenas maneras en el trato con los demás. El sentido del buen gusto puede circunscribirse al ámbito privado de cada quien mientras que el de la elegancia tiene un escenario más amplio como es el de lo público. No debe confundirse la elegancia con el vestuario, sino con la manera de lucir las prendas.
El sentido de la oportunidad es algo esencial para las relaciones públicas. Es el arte de saber cuándo y cómo gestionar o comunicar algo a alguien. Por ejemplo, en un clima infernal como el de Cúcuta nadie va a pedir dinero prestado a la una de la tarde porque seguramente le darán un portazo. Este sentido, como se infiere, es vital desarrollarlo para un mejor suceso en las relaciones sexoafectivas.
El sentido del humor determina perfectamente con qué clase de persona estamos tratando. Quien aprende a reírse de sí mismo – todo un arte – ya ocupa la escala más alta y sugiere que estamos ante la presencia de alguien no solamente culto sino con un elevado sentido de la tolerancia. Tener sentido del humor no es echar chistes vulgares, es mucho más que eso, es tener la capacidad mental y espiritual suficientes para encontrar elementos simpáticos y divertidos en lo que vemos y escuchamos, no ser amargados ni trascendentales en nuestro trato con los demás.
Ahora, el sentido de la delicadeza sí es algo que sólo se adquiere en casa, con el ejemplo. Es el mismo sentido que nos permite reconocer que existe, y por lo tanto respetar, el fuero interno de nuestros semejantes, es el que no nos deja ser chismosos, invasivos de la intimidad ajena, altericidas (querer moldearles la vida a los demás). Ser delicado es ser respetuoso de los sentimientos y pensamientos de los otros, entender con humildad que somos los demás de los demás.
Invito a los amables y queridos lectores a señalar otros sentidos que crean debamos desarrollar.

Determinismo


Nada más válido que aquel viejo refrán que reza “la mona, por más que se vista de seda, mona se queda”. Pero uno creería que se refiere exclusivamente al aspecto material de la persona, vale decir a quienes por más ostentación que hagan de lujos y accesorios, seguirán siendo los mismos seres primarios que siempre han sido. Pero no, no es sólo aplicable a lo material sino a todo.


Dirán algunos que lo de mono se quita con una buena academia, pero no, tampoco. Acá entra a cobrar su vigencia el otro célebre refrán español que dice:”lo que natura no da, Salamanca no lo presta”. En colegios y universidades no dan esa calidad humana que nos hace distinguir del resto de los mortales como personas educadas. Es que existe una gran diferencia entre acceder a una buena academia y recibir una buena educación.

Sin embargo, parece que la buena educación tampoco es suficiente; infortunadamente existe – increíblemente – una especie de determinismo genético que predispone la conducta de los seres, tal como fija las características físicas que habrá de tener. Quien nació para ser guache lo será, no importa cuánto dinero se le invierta en academias, o en ropita. Lo decimos porque conocemos varios casos, entre esos el de una persona unigénita, cuyo padre es un perfecto patán y que pese a que nunca vivieron juntos y logró educarse en una de las mejores universidades del país, tiene actitudes desconcertantes, al punto que uno podría pensar que esa platica que su familia le invirtió, se perdió.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Tentaciones


Un buen amigo me envía fotografías tomadas en calles de Medellín y Bogotá (entre ellas la que ilustra esta nota) y me pregunta cómo diablos hacer para serle fiel a su esposa mientras estas hermosuras estén disponibles – y algunas hasta dispuestas – de manera silvestre en cualquier escenario urbano. Las mujeres que aparecen en las fotografías no son modelos ni están posando, son personas comunes y corrientes caminando por la calle, y la verdad es que son muy pero muy hermosas.


Ya uno no sabe qué pensar ni qué decir. Una ex mía decía que sólo hay dos maneras de manejar las tentaciones: evitarlas o caer en ellas, luchar contra ellas no porque la vida se vuelve un infierno jarto. En este caso para evitar las tentaciones este amigo tendría que quedarse en casa, trabajando por internet y pidiendo todo a domicilio, prácticamente como recluso importante en celda especial.


Así las esposas no lo crean, cada día a los maridos se les hace más y más difícil conservar la templanza o al menos observar compostura ante tantos embates de la belleza femenina. Cada día se ven más y más mujeres preciosas y con actitud más independiente frente a todo: al qué dirán, a sus padres, a su familia, a sus maridos, a todo el mundo. Esto puede ser una maravilla de época para los hombres, pero es sólo eso: una era de transición frente a lo que se viene: el dominio total del género femenino.


Siempre he sido un fiel creyente en el enorme poder que tiene la magia de ser mujer. Otra cosa es que por siglos y milenios se dejaron dominar por la fuerza bruta del macho, pero arreglado el asunto con la legislación vigente en materia de derechos, lo que se viene es la conquista plena de todos los espacios.

Y entre esos espacios está el del corazón y el bolsillo del hombre, sea soltero o casado, esto último ya no importa. Y les queda muy fácil esa conquista mientras el hombre siga, como buen humano que es, dominado por el imperio de los sentidos, es decir, dejándose llevar por unas bellas piernas o por un espectacular traseso (como el de la foto). Errar es humano, dijo un pato bajándose de una gallina; de manera que le aconsejo al amigo que no se atormente cada día luchando contra los demonios de la tentación. Haga lo que le dicte su corazón, o su hígado, … o cualquier otro órgano.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Película recomendada


Estupenda la película "La fiesta del chivo", inspirada en la novela del mismo nombre escrita por Mario Vargas LLosa. Aunque nunca una película es igual que una novela escrita, se logró captar muy bien el espíritu de la época que vivió la República Dominicana bajo el régimen de Rafael Leonidas Trujillo Molina, quien gobernara ese país 31 años (1930-1961).

La película muestra un treinta por ciento de las revelaciones que trae la novela, la cual es además todo un documento de inmenso valor histórico. Qué bueno fuera que la película pudiera exhibirse en los teatros venezolanos, ... comienza a verse tanta similitud entre quien fuera llamado el "Benefactor de la patria nueva" y el ahora generalísimo Chávez!

Les recomiendo novela y película.

A vivir ahora


Vamos por la vida como ausentes, habitados y animados por imágenes. Hacemos responsable de nuestra felicidad a la idea de que todo será perfecto aquel mágico día cuando lo que soñamos y deseamos se haga realidad.
Andamos separados DEL PRESENTE, DEL AHORA MISMO, DEL AHORITA. Pero si poseer sueños y luchar por nuestras metas es imprescindible, es esencial que mientras lo hagamos también vivamos plenamente.
Disfrutar los actuales instantes, gozar de las buenas cosas y de las buenas personas que nos rodean, que están con nosotros, que nos acompañan, que aunque no lo veamos colaboran a esa felicidad que tanto buscamos.
Sí no es ahora, ¿cuándo?.... ¿vamos a esperar a que tengamos 80?.... Necesitamos ser felices ahora, entre pequeños momentos y entre pequeños detalles. No permitamos que los “luego” o los “más tarde” o los “mañana” nos atrapen en el cuarto oscuro de la ansiedad.
VALOREMOS CADA MOMENTO. Abracemos con alegría esa comida con la familia, la sonrisa de un ser querido, esa película que presentan en la tele esta noche, esa blusa nueva que pudiste comprarte, aquella brisa fresca que llega por las tardes o al amigo que vino a visitarte a los años.
EL TIEMPO ES UN CORRECAMINOS Y NO ESPERA POR NADIE. Empecemos a gozar hoy, son los instantes de alegría los que hacen la felicidad.
BASTA de vivir de imágenes, basta de esperar hasta que algo inmenso pase, hasta que el milagro se cumpla, hasta que te enamores, hasta que encuentres el trabajo perfecto, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que pierdas esas libras, hasta que ganes la lotería, hasta el próximo año o hasta la próxima estación.
No dejes que la muerte llegue y te agarre esperando. "Esfuérzate por ser ya!

* Colaboración de Yaneth Chacón