jueves, 18 de septiembre de 2008

Pegándole al perro


No puede estar más loco el presidente Chávez: en una semana mandó para “la mierda” al embajador norteamericano y ahora acaba de hacer lo mismo con José Miguel Vivanco, director de Human Right Watch, y de su acompañante Daniel Wikinson.


Además de impulsivo, soez y patán, ahora bruto: no sabe la clase de personaje que se acaba de echar encima, no imagina a quien acaba de graduar de enemigo. HRW es la más influyente ONG del planeta, por lo demás caracterizada por sus posturas anti derechistas (!). Ya verán ustedes cómo le amargará la vida a Chávez, apostamos que antes de tres meses lo estará invitando a Miraflores para reconquistarlo.

Multiplicadoras


QUOTE FOR THE DAY


"Whatever you give a woman, she's going to multiply.
Sea lo que sea que le des a una mujer, lo va a multiplicar.

If you give her sperm, she'll give you a baby.
Si le das esperma, te dará un bebé.

If you give her a house, she'll give you a home.
Si le das una casa, te dará un hogar.

If you give her groceries, she'll give you a meal.
Si le das las compras del supermercado, te dará una comida.

If you give her a smile, she'll give you her heart.
Si le das una sonrisa, te dará su corazón.

She multiplies and enlarges what is given to her.
Multiplica y agranda todo lo que le das.

So - if you give her any crap, you will receive a ton of shit."
Así que no las jodas, porque recibirás una tonelada de mierda.

Love and appreciate all the women in your life!
Ama y aprecia a todas las mujeres que forman parte de tu vida!

*Colaboración de Gloria Martínez G.

Juicio final



Estoy almorzando con un par de amigos en un buen restaurant cuando súbitamente uno de ellos – un importante empresario extranjero - es víctima de un violento ataque neurovascular que impide que su cerebro se oxigene debidamente. La situación se vuelve realmente crítica durante unos seis minutos, a Dios gracias hay un médico amigo en una mesa cercana y nos tranquiliza, luego llegan los paramédicos y sugieren llevar al paciente a una clínica para su total restablecimiento. Finalmente el hombre comienza a recuperarse en forma lenta, muy lenta.

El episodio, además de la natural impresión que a todos nos causó, nos dejó una profunda reflexión que alcanzamos brevemente a comentar con otros comensales: en el momento menos pensado a cualquiera de nosotros nos puede pasar algo semejante, bien sea por razones cardiovasculares, neurológicas, o de otra índole. Todos repetimos como loros que “nadie tiene la vida comprada”, y supuestamente en el subconsciente manejamos ese concepto, pero, caramba, vivirlo tan de cerca, es bien aleccionador.

Imagina uno en cómo será el impacto sicológico que sufrirán los niños a quienes les asesinan a sus padres en sus narices. Observar cómo un ser animado por un alma y un espíritu se convierte en minutos o segundos en un objeto inanimado (cadáver) es algo muy sobrecogedor.

Piensa uno en tantas cosas ante la perspectiva de la muerte que por fin medio entiende qué es eso del juicio final, que no es otro que el auto examen que cada quien hace de la manera en que vivió su vida. El umbral del más allá da una lucidez plena que le permite a todo mortal evaluar objetivamente el sentido que tuvo su existencia. Debe producir mucha amargura, por ejemplo, irse sabiendo que no se vivió el presente por estar preocupado por el futuro; o que los complejos y el miedo al qué dirán no te soltaron las amarras para navegar a donde querías.
En qué nos rajaremos al momento de ese examen final?

Es usted socio?


Seguramente usted ha escuchado hablar de las personas que están en el 'Club de la S. 3': solteros, separados o solos. Las estadísticas demuestran, que este grupo ha crecido con desmesura y seguirá haciéndolo. La razón más fuerte son los cambios de los hombres, de las mujeres y de las relaciones entre ellos. Veamos algunos datos que nos ponen a pensar: 1. Hace años, en la antigua Esparta, al hombre que a los 30 años estaba soltero lo desterraban o lo aislaban socialmente. 2. Hoy en día, en el Reino Unido, calculan que en el 2030, la mitad de las personas estarán solteras. 3.Según las estadísticas 14% de los 'hogares' de Bogotá son unipersonales, una realidad creciente en el mundo.


El hecho es que en la sociedad que llaman postmoderna, prevalece un miedo soterrado o abierto al compromiso. Muchos no quieren casarse ni tener hijos y acrecientan la lista de los solteros, los solos y los separados.¿Está en crisis el matrimonio? Obvio que sí. ¿Hacia dónde evoluciona? Hacia unas relaciones más libres y temporales. El arquetipo de 'relación para toda la vida' está agrietado y, de hecho, no existió desde siempre. Esto asusta a los moralistas, pero la historia se abre paso por otros rumbos y nada la detiene. Entonces, lo que necesitamos es salir del Club de la S y entrar al 'Club de las D.5'. En otras palabras, cultivar un amor libre y liberador con estas cinco actitudes:

1. Darse y dar. Amar es darse y dar sin esperar recibir, sin hacer trueques. Si ambos lo hacen, entonces también reciben, porque hay reciprocidad. El reto es cultivar un amor de entrega ilimitada y generosidad constante.

2. Dedicación. Amar es un arte y todo arte pide compromiso y perseverancia. ¡Qué bueno hacer de la relación una obra maestra, como lo busca el buen artista con un cuadro o una escultura! Eso pide disciplina, estar siempre ahí, querer lo que se hace y no evadirse ante los obstáculos.

3. Diálogo. De palabras, gestos y también de sentimientos. Lograr una comunicación serena, asertiva y abierta a los acuerdos. Si el diálogo es amoroso la relación no se convierte en una batalla de egos y no hay luchas de poder. Eso se logra con respeto, tolerancia y comprensión.

4. Detalles. Con ellos nace el amor y sin ellos se marchita. Lastimosamente, los novios viven llenos de hermosos detalles y gratas sorpresas que poco a poco se evaporan y, un día, se pierde eso que la Biblia llama "el amor del principio". Amar es renovar en cada amanecer el compromiso de crecer con alguien.

5. Dios. Él es Amor, y solo con su presencia logramos construir relaciones armónicas y perdurables. Lo triste es que pocas parejas cultivan una fe intensa y solo lo buscan en la necesidad. Está demostrado que los que viven conectados con Dios aman de corazón, crecen en las crisis y llegan al otoño unidos y serenos. ¿En qué club quiere estar usted? Elija amarse y amar para poder ser feliz.
*Por: Gonzalo Gallo
Colaboración de G.Martínez

Rodríguez Chacín


La sorpresiva renuncia del ministro Rodríguez Chacín del gabinete venezolano obedecería a la necesidad de tenerlo fuera ante el inminente escándalo que iba a suscitar su señalamiento por parte de Washington como la gran conexión de las Farc para el tráfico de estupefacientes hacia USA – vía Venezuela - , en asocio con los generales Carvajal y Rangel.


Las grabaciones telefónicas y los documentos encontrados en los últimos computadores – los de Gener García, alias John 40 - confirman de nuevo la estrecha relación entre funcionarios venezolanos y las Farc. Se dice que el día antes de su destitución Chávez recibió una llamada del presidente colombiano, Álvaro Uribe, para alertarlo de la decisión que venía por parte de Washington y hacerle ver que mejor era no tenerlo en el gabinete cuando eso saliera. Le recordó que todos esos datos se los había entregado él mismo personalmente en Paraguaná y no le había hecho caso.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Más agradable



¿Cuidamos nuestras relaciones?
Hoy en día le dedicamos poco tiempo a cuidar las relaciones con los demás, nos hemos olvidado de disfrutarlas y han pasado, en la mayoría de los casos, a ser una obligación y un compromiso.Vivir en la actualidad ha perdido parte del encanto de los tiempos pasados, porque agendas, reloj, teléfonos, e-mail, desplazamientos, aparcamientos, citas, reuniones,... hacen que vivamos estresados, trasformando nuestras vidas en una carga pesada.


Convivir y relacionarse debería ser un placer; vecinos, amigos, cafés, tertulias, fiestas, salidas, pareja, hijos, familia, compañeros de trabajo, equipo y un largo etcétera deben volver a nuestras vidas si queremos sentir la alegría de vivir en plenitud. Muchos altos directivos y personajes públicos se toman su propio espacio para alimentar su alma y gozar de un tiempo que les pertenece. Compartir debería ser el verbo más frecuente en el mundo tanto personal como profesional.

Las obligaciones del día a día no nos permiten estar atentos a las señales que nuestro entorno nos facilita: escuchar a alguien de forma activa, trabajar desde la ilusión del proyecto, compartir con los compañeros, contestar a una pregunta, mirar a los ojos, sonreír, jugar, bailar, abrazar o relacionarse sin prisas. Todo ello debería ser capaz de captar nuestra atención y generar el deseo de sumergirnos en el placer de un “tiempo inexistente que va más allá de lo cotidiano y nos da la oportunidad de ser y sentir que somos nosotros mismos.

Hemos olvidado en la mayoría de los casos las maravillas de la comunicación, tan mediatizada a veces, y actuamos como autómatas, creyendo que lo hacemos porque somos responsables y hemos olvidado que “ser responsable es saber dar la respuesta correcta a cada momento.
¿Cómo nos relacionamos con nuestra pareja? ¿Y con nuestros hijos?A veces el cansancio nos impide disfrutar de un agradable espacio donde compartir las experiencias diarias con nuestra pareja, gozar de hacer planes juntos, decir y expresar lo mucho que nos amamos y disfrutar de la mutua compañía…

Cuántos padres confiamos más en la escuela, en la televisión, en las vídeo consolas o en sus amigos que en nosotros mismos como educadores de lo cotidiano, de su quehacer diario, de sus preguntas, de sus juegos, de su maravillosa imaginación y fantasía o sencillamente de un tierno abrazo-beso que diga un te quiero que salga de nuestro corazón.
Estamos olvidando lo esencial del vivir, que es el sentir y gozar con ello. Hoy se habla mucho de emociones, pero nos da miedo exteriorizarlas y elegimos, la mayoría de las veces, esconderlas bajo una capa de distancia y aparente seriedad.

*Por Ignasi Tebé. Formaconsultores

jueves, 11 de septiembre de 2008

Mujer por cárcel


Hay hombres y mujeres a los que parece que les hubieran dado cónyuge por cárcel, algo sí como que la pareja fuera un castigo. Le reniegan por todo, pelean, regañan, critican, todo les parece feo o jarto, con unos celos espantosos, joden a más no poder, y el otro termina por acostumbrarse a ese régimen. Al acostumbrarse, ambos terminan por creer que ese es el matrimonio, que todos son así, que todos funcionan así, que eso es lo normal.
Nada más equivocado, se sabe que a uno lo tratan como uno permite que lo traten, como también se ha descubierto que a nadie le gusta que lo jodan. Vivir la vida junto a alguien en esas condiciones no es propiamente “vivir la vida”, uno no puede permitir que venga otra persona, por muy cónyuge que sea, a amargarle a uno la existencia con sus miedos, sus fobias, sus manías, su irascibilidad. Si no se le pone coto a tiempo y se deja prosperar una situación de esas, después la vida se vuelve insufrible. Es natural que todas las parejas tengan sus discrepancias y discusiones por asuntos puntuales, pero otra cosa es cuando la peleadera es lo de norma.
Siente uno pena ajena cuando ve a tanta gente soportando estoicamente una convivencia que día a día les desgracia la vida. Hay maridos neuróticos, agresivos, patanes y desconsiderados, como también hay señoras furiosas, mandonas, cantaleteadoras, jartísimas. Valdría la pena organizar un diplomado sobre la convivencia conyugal, es un tema que consideramos necesario tratar con expertos (psicólogos, antropólogos, médicos). De pronto lo programamos para noviembre. Escuchamos comentarios. Favor no disparar a la rockola.